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El muro no está solo en la frontera sur: se levanta en la vida cotidiana, en las barreras impuestas por los prejuicios, la incertidumbre y el miedo a la deportación. Lugares que antes se consideraban seguros ahora se han convertido en sitios de miedo y preocupación.
Imagínate vivir rodeado de muros invisibles construidos por el miedo y la intolerancia. En Estados Unidos, miles de inmigrantes indocumentados enfrentan una realidad cada vez más hostil, intensificada por un cambio ampliamente reportado en las protecciones que antes impedían que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) operara en escuelas, hospitales e iglesias.
Pero en lugar de construir más barreras, ¿cómo podemos crear puentes y encontrar soluciones a un problema que ya afecta a nuestra propia comunidad estudiantil?
Después del endurecimiento de las políticas de deportación, muchas comunidades de inmigrantes, incluidos los estudiantes internacionales del Condado de Solano, viven con incertidumbre y ansiedad. En el corazón de estas comunidades, movimientos como “Un Día Sin Inmigrantes” se han convertido en una forma de protesta silenciosa pero poderosa. En ciudades como Vallejo, Fairfield y Vacaville, donde la población inmigrante es significativa, estos actos de unidad destacan las contribuciones vitales que los inmigrantes hacen a la economía local y a la vida cotidiana.
“Se siente como si nuestra existencia fuera invisible, pero ahora se ve amenazada”, dice una estudiante de Solano Community College, que prefiere mantenerse anónima. Aunque hasta ahora no se han reportado acciones de inmigración en el Condado de Solano, la ansiedad persiste.
En la semana pasada, los Estudiantes Asociados de Solano College (ASSC) realizaron una reunión por Zoom con estudiantes y profesores para discutir cómo responder al clima actual. Durante la reunión, exploraron formas de asesorar a los estudiantes que no se sienten seguros sobre su estatus migratorio o que tienen familiares fuera de ese estatus.
Además, Solano Community College reafirmó su compromiso con los estudiantes mediante una publicación en su cuenta de Instagram, enfatizando que la seguridad estudiantil es una prioridad. La universidad también aclaró que no había acciones de inmigración dentro o cerca del campus y aseguró a los estudiantes su compromiso con su protección y éxito académico.
Sin embargo, estas preocupaciones existen en un contexto más amplio de una sociedad estadounidense profundamente dividida sobre el tema de la inmigración.
Según una encuesta de noviembre de 2024, el 57% de los estadounidenses apoyan las políticas de deportación masiva, pero este apoyo disminuye cuando se considera el impacto en las familias. Solo el 38% de los encuestados apoyaría separar familias debido a estas políticas, Estos números reflejan la tensión que enfrentan las comunidades inmigrantes.
Pero más allá de las estadísticas y los debates políticos, la realidad sigue siendo profundamente personal para quienes se ven afectados. Para muchos inmigrantes indocumentados, cada día está lleno de dudas; no solo sobre su futuro, sino sobre si podrán continuar sus estudios, mantener sus trabajos o incluso quedarse con sus familias.
A medida que las discusiones sobre las políticas de inmigración continúan dando forma al panorama político del país, la pregunta sigue siendo: ¿construirá Estados Unidos más muros, o encontrará maneras de poner un fin a la división? La respuesta determinará no solo el futuro de los estudiantes y las familias en el Condado de Solano, pero más allá, sino también los valores que esta nación elige defender.
¿Qué opinas sobre la posibilidad de redadas de inmigración en escuelas, hospitales e iglesias del Condado de Solano? Déjanos tu comentario.